Ejercicio de la Realización

¿Que es la Realización del Ser?

La realización del ser tiene lugar cuando se despierta la Kundalini, una energía latente que reside en nuestro interior. Esta energía equilibra los aspectos físico, mental, emocional y espiritual de nuestro ser llenándonos de paz y gozo. La meditación Sahaja nos permite alcanzar y mantener ese estado del ser en el día a día, y también nos enseña a transmitir esta experiencia a otros. Todas tus preguntas encontrarán respuesta.

Tu energía Kundalini está ya lista para ser despertada. Esto se consigue mediante un sencillo ejercicio, en el cual irás poniendo tu mano derecha en los diferentes centros energéticos o chakras por el lado izquierdo del cuerpo, (canal izquierdo de color azul) mientras que vas diciendo interiormente unas afirmaciones.

A continuación te proponemos dos opciones para realizar el ejercicio de la Realización del Ser una con instrucciones en texto, acompañadas de imágenes; y otra con un vídeo. Elige la que más te guste.

 

Ejercicio:


Nos sentamos en una posición cómoda (en una silla o en el suelo).

Con la mano izquierda apoyada sobre la rodilla, la palma hacia arriba y los dedos dirigidos hacia la fotografía de Shri Mataji, iremos poniendo la mano derecha sobre los diferentes chakras, diciendo interiormente una serie de preguntas y afirmaciones dirigidas a nuestra propia energía Kundalini a la que llamaremos “Madre”.

 

 

1. Con la mano derecha sobre el corazón y, de una forma tranquila y reposada, pregunta tres veces hacia adentro:
“Madre, ¿soy yo el Espíritu?”
2. En la parte superior del abdomen, a la altura del estómago, por debajo de las costillas, pregunta tres veces:
“Madre: ¿soy yo mi propio maestro?”
3. Con la mano derecha en la parte inferior del abdomen, presionando un poco sobre la ingle izquierda, pide seis veces:
“Madre, por favor, dame el conocimiento de la Verdad”
4. De nuevo a la altura del estómago, por debajo de las costillas, afirma diez veces:
“Madre, yo soy mi propio maestro”
5. En el corazón, lleno de confianza y desde lo más profundo de tu interior, afirma doce veces:
“Madre, yo soy el espíritu”
6. Con la mano derecha en la parte izquierda del cuello y girando la cabeza hacia la derecha afirma dieciséis veces:
“Madre, yo no soy culpable de nada”
7. Con la mano sobre la frente, presionando ligeramente las sienes, repite varias veces con sinceridad:
“Madre, yo perdono a todo el mundo y me perdono a mí mismo”
8. Con la mano en la nuca e inclinando la cabeza ligeramente hacia atrás repìte varias veces:
“Madre, si he cometido algún error en contra de mi espíritu, por favor perdóname”
9. Presionamos con la palma en el centro de la cabeza, al tiempo que masajeamos con suavidad el cuero cabelludo en el sentido de las agujas del reloj. Acá pedimos, con humildad, siete veces:
“Madre, por favor, dame la conexión con el divino”
10. Ahora levanta tu mano derecha unos 10 cm por encima de tu cabeza y comprueba si sientes en la palma de la mano una ligera brisa fresca que sale de la fontanela. Ahora cambia por la mano izquierda y comprueba si también la sientes. Permanece unos minutos disfrutando del estado de conciencia sin pensamientos.
Podés hacer el ejercicio guiado siguiendo este video